martes, 19 de marzo de 2013

Pensamiento sabor a 3


Te has puesto triste? Por qué!

Si una idea no se expresa con palabras... y aunque siento curiosidad de los mundos que se me niegan, aseguro que no se expresa sino con hechos. mas, ¿porque matar a las palabras y no gozarlas simplemente? ¿porque no decir que es verdadero el echo de que tu mirada causa en mí el mismo efecto que la Luna le inflige a la marea?

Nunca voy a saber si esa extraña gravitación newtoniana sea o no posible ¿Quien sabe además de ti? 
Pero el problema será siempre el mismo... la maestría en las palabras simplemente ES, sin condiciones de equivocación, un martirio. ¿Saber cómo decirlo pero no saber que decir? ¿Saber hacer que las palabras suelten suspiros y alienten a soltar suspiros, y aún así saber que ni ellas ni los miles de actos servirán?

Lo mismo el insecto que vive una aurora como el astro que contempla la destrucción de mundos incontables, todos esperan... pero ¿que esperan? yo te espero a ti...

Pero, no!... No debe haber tristeza en tu rostro, porque siempre... siempre estaré contigo!

Los tiempos se han alterado, lo se! Y te mentiría si dijera que te quiero como desde la primera vez que se cruzaron nuestros ojos...  Ya no te quiero igual... Ya entendí de qué trata eso de hacerte feliz.
Ahora te quiero mejor, ahora te quiero feliz.

Sea! Que importa? Tu me amas aunque de forma distinta... y por eso daré mi vida, mil vidas para hacerte feliz! y tal vez, sólo tal vez... al final del camino podamos encontrarnos...

Y tú no deberas llorar...

Porque yo no volveré... yo nunca me habré ido.

sábado, 23 de febrero de 2013

El poema de la tormenta

Observa con cautela,
Mis letras invocan el lamento del cielo.
Percibe,
La solitud de mi tormenta, 
Y satura tus pulmones con el vaho del silencio.

Las miles de gotas de diluvio; 
Evocadas por mi oda,
Son mis lágrimas.

El trueno que golpea la tierra,
Es mi pasión.

Aquí yacen los versos que limpiarán, 
Bajo la tempestad, 
Tu alma oscura junto a la mía.

Conserva estas palabras en tu corazón, 
Y recuérda
Cada abrazo
Cada palabra
Cada beso en tu frente 

 Con cada gota de lluvia.

martes, 5 de febrero de 2013

"Yai! A powerpoint!" Said no one ever...

3 minutos, varios jurados y un streaming que me tenía ansioso. Mis manos sudaban con el papel que no me aprendí. Sin luz, sin Internet, y a dos minutos de empezar la presentación. 4% de batería. Estamos jodidos....
El último eco de esperanza se desvaneció con el wifi. La única esperanza era la acción demoníaca o divina del azar. Pero nada ocurrió.
Dentro de mi cerebro una neurona se iluminó de forma especial, un efecto en cascada, un franco geitesblitz salvó la situación. Recordando las diapositivas, una llamada "Jorge, estamos sin electricidad pero ustedes tienen las diapositivas allá, yo te digo siguiente para que las pases y estar sincronizados" empezamos, 4% de batería, pero luego todos me dijeron "felicitaciones" lo logramos al margen y finalmente alimentados por pilas echas con zinc, cobre y limón. Los aplausos se escucharon desde el auditorio Jaime isaza cadavid. Habíamos superado lo imposible y habíamos salido triunfantes. Una de las 4 menciones especiales.... Ahora se viene lo duro. La contratación con la alcaldía y lo que se viene.
Pero estamos más que seguros de algo. Llegaremos lejos.

domingo, 27 de enero de 2013

Chakana II

Es una lastima que no puedas leer esto... o tal vez que aunque puedas, no debas hacerlo. y es que si eres algo siquiera parecido a la persona que sabes que fue mas importante para mi que cualquier otra, te ruego, te suplico que no sigas en tu lectura...

Tras tus ojos siempre encontré la nada. Por eso los quise y por eso los quiero, para arrojarme al vacío y al sonido del océano en el espacio. a la visión perfecta y cruel del agua estéril y llena de vida que es capaz de tocar tu piel en forma de gotas suicidas que se rompen como el cristal al ser ignoradas por ti.

No es tan solo ese primer y único asomo de nuestros labios, no es tan solo el recuerdo de las emotivas horas de viaje, de las horas de risas en las noches frente a la pantalla esperando a que quedases dormida, o a aquel regalo con el que ahora compartes tus sueños...

Es que el sol de furia trizó el helado infierno, y yo, cansado y a la espera de que el mundo se vistiera de otoño, cansado de esperar por una efímera y distante soledad, empecé a amarte sin darme cuenta...

y aunque al parecer, aún ahora... seguiré sorprendiendo tus ojos en el despertar apasionado de mis sueños.

mas nada de eso importa.

¿No lo sabías? hay tumbas también para los sueños muertos. Debiste traer flores.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Chakana

Necesito que me beses,
Luego te lo explico.
y te pido me perdones

Necesito que me beses
Aun cuando no necesito
Sentir tus labios
Ni tus besos

Necesito que me beses.
Solo porque necesito sentirte;
Necesito saber, oir, leer en tus versos
que me perdonas Así como necesito perdonarte...

jueves, 11 de octubre de 2012

Procedimiento post-mortem

Uno. Estoy sentado en mi habitación, hay que cerrar la puerta con llave (claro, será más práctico y evitaré interrupciones indeseables). Frente a mi yacen con meticulosidad premeditada un lapicero de tinta negra y una hoja grande, tan vacía como mis exiguas entrañas. Pero esperen, mis manos tiemblan y las lágrimas están manchando la hoja blanca; tomaré un buen suspiro. Garabateo con una caligrafía lamentable un título que dice "Para mi familia y seres amados" y me lamento mil veces por nombrar esa maldita carta de manera tan estúpida, pero qué importa ya. (¿Qué demonios ocurre ahora?) No logro conectar mi mente con mis manos y las palabras con las que intento empezar la carta se me hacen llanas y sin sentido, ya no hay cohesión (Pero a nadie le importará)

Dos. Creo que ya es muy tarde, pero supongo que nunca es tarde o temprano para la muerte. (Claro, después de todo vendría por mi cuando menos lo pensara y prefiero controlar mi propio destino a base de mi propia decisión) Mejor dejaré la carta así como está, igual nadie lo entenderá. Apago la luz con suavidad y dejo que mis ojos se acostumbren lentamente al cambio. La sonata claro de luna ya suena por décima vez, cierro los ojos con sosiego y aguardo con el brazo extendido a que la maravillosa pieza retorne a su "Adagio sostenuto" porque no quiero hacerlo mientras escucho el "Presto agitato". La sonata para piano me otorga su permiso, cierro los ojos y la imagino por última vez (sí, siempre le dije que lo último que quería ver antes de morir era su rostro), mi cabeza se deja caer por un peso inconsciente hacia atrás, aguanto la respiración y hundo con parsimonia el metal frío en mi piel (pronto ya no sentiré nada). El charco inmundo de sangre parece ya un pantano de linfa, qué desastre (adiós, igual siempre te amaré).

Tres. Es miércoles, el alba ya hizo su aparición y su sopor también. Mi madre no acostumbra despedirse a las seis de la mañana, pero dicen por ahí que ellas saben, siempre saben. Intenta abrir mi puerta pero es inútil. Un golpe, dos golpes, no hay respuesta (ya no estoy aquí). Diez golpes, once golpes, doce golpes, "¿porqué no abres la puerta? sólo quiero despedirme antes de irme al trabajo" (pero es muy tarde ya, mamá). Mi padre se despierta por tanto alboroto, con enojo afirma que si tantas ganas tiene de despedirse, abrirá la puerta con las llaves y así lo hace. Lo siguiente es una procesión silenciosa, la pantomima fúnebre es evidente y ambos se quiebran en la entrada de mi cuarto. Mis hermanos ya se habían ido al colegio (mejor así), mis padres se hacen cargo de mi cadáver lastimero y me lloran. "¿Porqué lo hiciste?, ¡Despierta!".

Cuatro. Ambos observan mi cuerpo inerte con incredulidad y ahora se culpan por mi decisión (por favor, ustedes no tienen nada que ver con esto). La perturbación se desata y todo el mundo se entera. Todos incluso ella; la razón de mi ya caducada vida. Ah, llega el otro día y un funeral improvisado se celebra en mi nombre. Y allí están todos, incluso ella. Otra vez la sonata y una cantidad desmedida de rosas rojas (qué bien, lo recordaste). Al día siguiente mi cuerpo lánguido ya está tres metros bajo tierra y ella arroja a mi fosa sepulcral ese colgante verde con diseños complejos.

Cinco. Pasan los meses. Ella ahora no sale de mi habitación. Se queda varios días y pide permiso a mis padres para que le permitan dormir ahí, entre mis cartas, y mi olor perpetuo a sangre coagulada. Se culpa mil veces más antes de conciliar el sueño y dormitar entre sus lágrimas (pero si esto tampoco tiene que ver contigo). Bueno, no fui capaz de quedarme en nuestro mundo apocado para seguir luchando batallas perdidas; cúlpame a mi.

Cúlpame, pero nunca me dejes de amar. Cúlpame, pero no me odies, nos volveremos a ver algún día. Lejos de tanta mierda.

Seis. Lágrimas. Siete. Arrepentimiento. Ocho. Culpa. Nueve. Amor inmortal. Diez... un "2" por siempre.

sábado, 8 de septiembre de 2012

...

"solo escribimos bien cuando escribimos con entusiasmo. El cuerpo, los sentidos, deben aliarse con la mente. La expresión literaria es el acto del hombre en su conjunto, nuestro discurso debe ser vascular. El intelecto carece de fuerza para expresarse con la ayuda del corazón, el hígado  y cada uno de los demás órganos. A menudo siento que mi cabeza emerge, demasiado seca, cuando debería estar sumergida. Un escritor, [una escritora], un hombre  [una mujer] que escribe, es el [la] amanuense de toda la Naturaleza; es el máiz y la hierba y la atmósfera que escriben con él [ella]. Siempre resulta fundamental que amemos lo que hacemos, que lo hagamos con el corazón (Thoreau, 1849)

Un brindis? no sé. pero lo usaré.

Planta un árbol convencido, aunque el sitio en que lo plantes no sea tuyo y mueras antes de saberlo florecido, que hará un pájaro su nid...