viernes, 1 de mayo de 2026

Un brindis? no sé. pero lo usaré.

Planta un árbol convencido,

aunque el sitio en que lo plantes

no sea tuyo y mueras antes

de saberlo florecido,

que hará un pájaro su nido

a su abrigo acogedor,

que a un hombre trabajador

dará su sombra propicia,

y que todo beneficia

lo que se hace por amor.

​Tiende tu mano al vecino

porque sí, por elegancia,

que no todo sea ganancia

a lo largo del camino,

cambia de sabor el vino

cuando no hay con quien brindar,

¿qué harás con atesorar

y ser opulento en bienes,

si entre tus bienes no tienes

el bien supremo de dar?

​(Antonio Alejandro Gil)

jueves, 9 de octubre de 2025

Para Ana

Hola Ana, espero que estés bien. Te escribo porque, aunque ha pasado un tiempo desde nuestra última conversación, he estado recordando lo importante que fue tu amistad para mí y todo lo que me acompañaste cuando las cosas se estaban yendo al carajo. Sé que en su momento tuvimos desacuerdos y yo fui quien tomó distancia, pero ahora veo que sin importar las formas, siempre actuaste con la mejor de las intenciones. Hoy estoy en una etapa muy buena, intentando construir algo con alguien increíble en mi vida, pero también me he dado cuenta de que extraño tu compañía y nuestra amistad.

No te escribo porque me sienta mal o porque algo esté fallando, o porque me sienta solo, o porque esté aburrido (extrañamente siento que estoy en una de las mejores épocas de mi vida en esos aspectos), sino simplemente para agradecerte por el tiempo en que estuviste ahí y para decirte que, si en algún momento sientes que vale la pena reconectar, aquí estoy con la mejor intención. No espero que todo sea como antes, solo quería que supieras que valoro lo que compartimos y te deseo lo mejor.

sábado, 4 de octubre de 2025

En definitiva, la universidad no es para todos.

En el año 1996 nuestro querido Jaime Garzón nos enseñó algo sobre la universidad:  
Desde el principio, se trataba de un lugar que nos permitía alcanzar la universalidad del conocimiento, un lugar para compartir y aprender a aprender. Hasta que llegaron los profesores.

Nunca creí en estas palabras hasta que la experiencia me lo demostró de facto.

Estudié arquitectura en una pequeña universidad de mi país. Fui un estudiante brillante mientras duró mi proceso como aprendiz, y sobre todo, aproveché mi tiempo quemando pestañas en todos los libros a los que tenía acceso en la biblioteca de la facultad, en charlas que duraban horas sobre las experiencias de mis profesores, y estudiando obras de arquitectos famosos y geniales, Recuerdo una vez, incluso, que tuve el descaro de quedarme tomando mate en la cafetería con un Argentino, mientras mi profesor de taller (para los que conozcan de esto, la materia central de arquitectura) revisaba maquetas, a unos tantos centímetros de mi.

En mi carrera había una chica que se convirtió en su momento en mi mejor amiga. Su nombre es Melissa. Juro por Dios que merece por sus esfuerzos el haberse graduado con todos los honores posibles. A su lado, siempre fui menos que un mediocre.

No, Nunca logré pasar un solo semestre sin perder una materia o dos, ella era simplemente excelente. Algunos años después, tuve _la mejor victoria pírrica de mi vida_ cuando esa misma facultad decidió no volver a aceptarme para el semestre siguiente, un semestre después, ella era una _summa cum laude_ .

Sin embargo, no la celebro como alguien más notable por sus logros, sino como la otra cara de la moneda, una excelente persona por la que aún guardo un cariño infinito, y quien representa esa ruta impecable: la del esfuerzo recto y la excelencia reconocida.

Yo, en cambio, represento otra ruta, más sinuosa y llena de tropiezos. Y celebro mucho más a los mediocres notables (tal vez porque me siento parte del grupo), aquellos que se atrevieron a pensar y a desarrollarse profesionalmente por su cuenta.

Porque ser mediocre en la universidad no significa ser mediocre en la vida. La mediocridad, en mi caso, no fue un signo de incapacidad, sino un espejo incómodo que me obligó a buscar otras formas de crecer, a inventarme un camino propio cuando la institución parecía negármelo.

Ahí descubrí que el verdadero valor de la universidad no estaba en las notas ni en los semestres aprobados sin tropiezos, sino en la chispa de curiosidad que encendió en mí, en la tenacidad que me enseñó y en la posibilidad de crear un pensamiento crítico frente a lo que parecía incuestionable.

Hoy, mientras Melissa brilla con sus títulos y logros merecidos, yo también brillo a mi manera: ya no con escuadra y compás, sino con algoritmos y código.

En lugar de pasar noches enteras frente a planos y Autocad, ahora paso mis días entre Python, cuadernos de machine learning y un IDE que se ha vuelto mi nuevo taller. No diseño edificios, pero construyo sistemas, modelos y estructuras invisibles que, de algún modo, también dan forma al mundo.

Esa “victoria pírrica” de la que hablé fue la semilla de mi presente. Me enseñó que la universidad no garantiza nada, que el conocimiento verdadero no termina en un diploma, y que lo más importante que uno puede sacar de ella es la certeza de que el aprendizaje nunca acaba.

La universidad, como institución, nunca es para todos lo mismo. Para algunos, como Melissa, fue el camino hacia el reconocimiento académico, la disciplina y un ascensor social que reconoce (y mucho menos de lo que debería) a quienes se esfuerzan para alcanzar sus metas. Para otros, como yo, una prueba de resistencia, un espacio para buscar charlas interesantes que dejaban a los deberes en el triste punto de la mediocridad —esa palabra que muchos temen—.

Y quizás ahí está el verdadero secreto: la universidad no es un fin en sí mismo, sino un tránsito. Un puente que puede ser más corto o más largo, más recto o más tortuoso, pero nunca definitivo. No se trata de ganar medallas ni de coleccionar diplomas, sino de encontrar esa chispa que nos obliga a seguir preguntando, a seguir explorando y a no conformarnos con respuestas fáciles.

En un mundo que cambia a velocidades que ninguna malla curricular alcanza, lo único que permanece es la capacidad de aprender y desaprender, de rehacerse y reinventarse tantas veces como haga falta.

Por eso, cuando pienso en Melissa y en mí, no veo vencedores ni vencidos, no veo brillantez contra mediocridad: veo dos rutas distintas hacia un mismo destino inacabado, el de mantenernos vivos en el conocimiento.

La universidad, al final, me regaló lo que Garzón dijo con tanta lucidez: la oportunidad de aprender a aprender. Y esa, creo yo, es la única victoria que nunca será pírrica.

Porque la universidad, más allá de todo, es una excusa para iniciar un viaje que nunca termina: el de aprender a ser, a pensar y a crear.  
Y en ese viaje, tanto los brillantes como los mediocres notables tenemos un lugar.

lunes, 26 de diciembre de 2022

Lecciones... hasta mis 33.

 Hola! Soy Juan José, un ingeniero de datos que vive en Bogotá en los últimos días de 2022. Escribo ya que mi gran amigo Pablo, escribió esta entrada en su blog personal y creo que es una buena oportunidad para compartir lo que he aprendido en lo que va de mi vida, sobre... bueno, la vida, el emprendimiento, el mundo, y alguna otra cosita que me parezca interesante.

Para esto, dividiré la presente entrega en 4 partes, una por dia, hasta el 30 de diciembre, divididas tal como lo acabo de plantear.


1.  La Vida

2. El Emprendimiento

3. El Mundo

4. Alguna otra cosita que me parezca interesante.

sábado, 23 de julio de 2016

Luthien II

No se si a estas alturas valga de algo prometer mi presencia y prometer perdonarte y nunca juzgar sin importar que, pero mientras el tiempo pasa mis palabras cada vez son menos elegantes y cada vez mas llenas de ese algo que siempre tuve para ti, desde el primer momento.

Creo que en estos momentos la simple sensación es indescriptible; es lo poco que atino a escribir cuando trato de definir estos tiempos que como entenderás, llevan a sus cuestas la completa ausencia de mis palabras durante estos largos y tortuosos meses en los que no ha existido sino soledad en medio de la algarabía.

No sabes lo que es pensar cada noche y pedir a ese Dios que todo lo ve, que me de tal vez algún día el chance de estar contigo, que me tal vez una posibilidad remota, un aliento o un pequeño atisbo del cariño que en algún momento pensé llegarías a tenerme.

Soy un terco, y por mas que me diste razones para alejarme nunca las acepté, y quiero que entiendas desde ahora que siempre ha existido una razón que está por encima de mi eterna obstinación, una razón para acercarme de un modo en el que nunca lo hubiera hecho con nadie más, una razón para esperarte  y mantener sin tormentas un puerto al que puedas regresar, una razón que quizás con el tiempo entiendas y aceptes con la misma certeza de quien lo ha visto todo

Te confieso en algún momento llegué a pensar que nos vendían amor como una esperanza imposible, como un sueño inexistente, llegué a darme cuenta que ninguna persona jamás ama realmente a nadie, ninguna persona da nada por nadie, ninguna persona entrega por nadie, nadie sueña con nadie, nadie lucha por alguien. y entonces te recordé, y aunque no llegué a ver al final del túnel tu luz, vi la mía propia, y sobre las paredes del túnel tu sombra, y entonces comprendí que esa vaina del amor si existe, y que nunca se trató de recibirlo de tu parte, sino de estar siempre dispuesto, siempre atento, siempre disponible para cuando llegues y me pidas que olvide tu ausencia.

Mujer, solo si llegas a leer estas palabras te digo:

En ti llegué a encontrar mi hogar, y ahora, después de tantos años y de tanta espera, ya no puedo imaginar mi futuro sin ti a mi lado.

Búscame, o en algunas lunas volveré a buscarte
En el mismo pozo, en la misma fecha en la que te conocí, una y mil veces, el resto de mi vida.

martes, 13 de enero de 2015

Luthien

Cuando tus silencios, mas hirientes que tus palabras cubiertas en hiel se cruzan con la miel de tus suspiros y tus sueños niños, no logro hacer más que esperar detrás de los cristales de mis lentes empañados por el frio, por una resolución completa, vasta y entrecruzada entre nuestras vidas y nuestros caminos.

Espero una respuesta, una resolución cualquiera, un instante de emotividad que desate nuestros posibles futuros para elegirnos en uno solo. en un abrazo eterno, o en un adiós definitivo.

Si te hablo de corazón, estoy totalmente agotado de tus pruebas insensatas. y tu, dueña de esos ojos solo tuyos, miras con desprecio mis esfuerzos al mismo instante que entregas pequeñas migajas de esperanza por el camino.

Si te hablo de corazón, estoy a punto de rendirme a tus caprichos, y despedirme de ti para siempre, o de lanzarme al abismo de tus brazos de miel, seda y letras y llamarme a mi mismo tu amante perenne.

Todo, absolutamente todo, depende de tus próximas palabras.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Killari, Sombra.

Y que tal si te ofrezco mi presencia cercana a ti una tarde, una taza de te, mi calor cercándote con mis brazos frente a la imagen deslumbrante de las cúpulas y el caminar entre techos antiguos y silbidos y tarareos y cantos y ensueños, y tu, con tu cuerpo desnudo, sirviendo de lugar de reposo para mis suspiros y deseos nacidos de lo visto y no visto, de lo pensado y deseado, y de aquellos tres días completos y sinceros como ningún otro, bajo la lluvia otoñal?

Te espero, aquí, en mi fortaleza de palabras polvorientas, y espero tus palabras niñas y tiernas, tanto como siempre o como nunca, y que me digas, en esta tierra de muertos y vivos, de tus ancianos y de mis niños recuerdos, que esta vez, si vendrás para poder bailar, al fin, como nunca hemos hecho.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Sinsajo

Siempre dirán que con los años cambiamos, que nuestros ojos miran al mundo de distinto color mientras pasan los días: mientras ganamos, perdemos, llegamos al abismo, y volvemos a alzarnos gloriosos... Pero a mi, me pasa todo lo contrario cuando pienso en aquella mujer, cuando pienso en cuanto la extraño, y en aquellas tardes niñas que aunque muy pocas, he pasado a su lado. cuando pienso en la desdicha que me causa despertar todos los días, lejos de aquel sueño en que la veo frente a mi con esa bufanda puesta, como en ese primer viaje que nos marco e hizo sonreír con tanta dicha. 

La recuerdo en esa mañana soleada, con su sonrisa y su cabello extraño y oscuro, del mismo modo en el que me recuerdo esa noche, abrazando y sintiendo el calor de sus brazos bajo el sol de la ciudad que se quedó inmortalizada para siempre en mi corazón.

Porque si, la recuerdo en ese preciso instante, rodeando con mis brazos y acercando su silueta a mi. justo bajo ese farol en el que me contuve a besar sus labios en aquella ocasión.

Siempre dirán que con los años cambiamos, que nuestros ojos miran al mundo de un distinto color mientras pasan los días. pero yo, no quiero que mis ojos la miren de otro color. porque cada instante, cada rayo de sol y viento gélido a su lado, han quedado, sin quererlo, grabados en mi para siempre.

y su recuerdo siempre me hace sonreír.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Chakana, Killari.

Para ella, el mundo era su lugar, su único lugar, el recuerdo fresco del cambio constante y caótico embriagaba sus sentidos a cada momento, a cada compás de la brújula tallada en su pecho. Ella, a veces, pensaba en su veneno de color esmeralda. Pensaba en la fantasía del dolor que drogó a la muerte, y en el futuro, escrito con lluvia en los pétalos de las rosas.

Para el, el mundo real era solo un lugar complicado, imperfecto y lo peor de todo: impredecible. El se sentía inmerso en su universo particular, domado por sus manos, perfecto, blanco y negro sin grises ni brillos que cegaran sus ojos. El se sentía completo, a gusto, pero vacío dentro de su fortaleza de letras, completamente blindado de toda ley impuesta para los hombres.

Ellos eran así, únicos y aterradores espectros, Dioses despreciables y aterradores, fantasmas nacidos en el futuro y bañados de forma excelsa el uno con la luz del otro. Cubiertos por el conocimiento del lejano pasado que se acerca a cada instante en el horizonte infinito. 

Solo ellos lo saben, pero hay una magia indiscutible en la premonición. Una magia que se filtra entre las comisuras del spleen y la alegría anticipada de aquellos que saben qué nos traerá el futuro. en la particular sonrisa que se traza en el rostro de quienes conocen su porvenir.

Así eran ellos dos, lejanos e incompatibles como la luz del amanecer y las sombras del ocaso, acreedores de las serenades y odas de los genios entre la distancia siempre constante.

Para ellos, vida y muerte, cómplices del orgullo de los hipócritas, ninguna palabra quedaba lejana o en el olvido. Pese a la oscuridad, al frío, a la soledad, o a las cadenas.

Ellos, recuerdos del bramar del mundo, vagos fantasmas de lujuria otoñal, son sueños, de aquellos humanos imperfectos pero infinitamente justos. de aquellos que sueñan cada noche con los gemidos del otro, de aquellos que han deseado con cada gramo de su ser el cargar la semilla del otro, retoñada gracias al abrazo de la eternidad.

Ellos, son tus sueños.
Mis sueños.
Tus amores prohibidos.
Tu, mi amor prohibido.
y yo, tomando tu mano.
mientras pienso, que besarte, es utopía.

sábado, 2 de agosto de 2014

Campus Party, dia 1

Hace mucho mucho tiempo, antes de que el tiempo fuera tiempo y yo fuera yo, y ustedes fueran ustedes, y el apocalipsis se hubiera desatado en forma de Fernett, había un chico, un chico apuesto y asquerosamente genial, que a veces parece super entrete, pero otras no. y ese chico, llegó al terminal de Cali a las 6:00 am, después de una tortuosisima noche al lado de una chica de bellas curvas y una hija de 2 años llamada Camila. (una bebé bastante vivaracha, he de decir). a las 7 am, y despuès de haber sido confundido con un Nipon, llegó al centro de convenciones valle del pacifico, y bueno, este es el principio de la historia que voy a contar en el Campus Party de Quito.

Así que los espero, porque va a haber risas, llanto, gente haciendo OWWWWWWN, gente muy feliz, y una empresa en lanzamiento. :D

Chakana XII

Esta noche entre el frio de las palabras sin vida, te pienso.
como tantas veces, sentí a mi corazon gemir exasperante por la lejanía de tu presencia,
y, aunque no pueda hacer mas que besar tu recuerdo con llanto, me pregunto
y ahora, que he de hacer?

Falsa, e ingrata te he dicho en mi demencia de febril heladez,
he blasfemado cruelmente a tu nombre, aunque de dolor por amor nacido!
y si teme el amor la muerte aborrecida, callada, sin ninguna sepultura
muere el enamorado en el perro sin gloria
el joven robusto en el anciano
la enamorada en los brazos del amante de una noche.
y el desamor, en el amor de los brazos que le sintieron dormir.

El tiempo pasa!
Contemplalo y no temas mi chakana! que no he de morir cual can cualquiera.
porque los males de fortuna o breve ausencia;
los hemos superado, cuatro veces ya!
y aún con amargos recelos la dolencia
unica del amor; su muerte, su olvido.
restauran siempre el perdón apetecido:
los recuerdos bellos de la inocente historia
que endulzan y esperanzas, su latido.

viernes, 18 de julio de 2014

Chakana. XI

Quiero que sepas que te busco esta noche,
en este, mi espacio;
tan mío como el aire que respiro 
y como las palabras que rodean mi lugar.

Quiero que sepas que te busco sin buscarte
con la sencilla esperanza
de que me leas
como a veces haces,
como a veces quieres. 
Han pasado ya algunos días,
muchos tal vez
para mí que soy un viajero fatigado
que debe andar
por el camino largo de la espera.

Desde que me pediste que no te vuelva a buscar,
estoy aquí, buscándote
entre mis palabras,
esperando que entiendas
que mis silencios son
un simple y doloroso legado
de crimen fatuo... 
Te escribo finalmente,
aquí, en donde me encuentras
cada vez que me buscas;
escuchando como tus palabras
anublaron mi inteligencia
cual fiera destroza una a una
las cabezas del redil;
pensando, preguntando, si tal vez... 

¿Quieres darme una oportunidad
de volver a buscarte?
por favor responde, sublime convidada de piedra...
porque sabes que a tu respuesta
volveré a pensarte como hace tiempos no pienso
y, pues calla o habla o piensa
en enigmas tatuados
en donde ansías besos o caricias.

De cualquier modo
podré escucharte mi milagro inmóvil,
mientras espero como muda aparición 
yo,siempre de amor sediento,
la codiciada respuesta.

domingo, 22 de junio de 2014

Busqueda

No he recibido tu respuesta del modo en el que lo esperaba, y tal vez, nuestra historia me ha enseñado a no suponer, a no pensar en tus respuestas y a no interpretarlas sino a acatar como dogmas cada una de tus palabras.

me has enseñado a respetar tus silencios, así que esta vez, aún en tu tierra, aún a pocos metros de ti... me he decidido a no buscarte. espero que esta vez, seas tu quien me busque a mi.

un beso, mi querida Aduma.

domingo, 8 de junio de 2014

Para Aduma.

Quería que supieras que te soñé anoche, quizás con mi inconsciente llamando por ese café nocturno de esta fecha misma años atrás y que juntó de modo preliminar nuestros caminos. un sueno bastante real producto de la insistencia del destino y mi alma por buscarte. en pocas semanas estaré de nuevo por tu tierra. y quiero verte, y engalanar nuestro encuentro como si este fuera el último de nuestras vidas. Sabes bien que te he buscado desde las 8 pm de ese 24 de junio... que al pasar por el lugar en donde nos besamos tanto la primera, como la ultima vez, mi corazón se agita e intenta buscarte en el espacio vacío y tan lleno de gentes?  que tal si hacemos gala de ese onírico instante?

No quiero pasar de nuevo tanto tiempo sin ni siquiera un saludo de tu parte, quiero abrazarte en pleno atardecer y no soltarte hasta el amanecer de nuestros cuerpos desnudos en la muerte de la noche a manos del sol. quiero pintar un paisaje en esa ventana de tu cuarto, un paisaje realmente mágico que te recuerde nuestra tierra cada mañana, y la sensación de ebriedad sutil y profunda de este lugar que llama a tu sangre. querida, quiero ser tan tuyo como tu eres mia, al menos, hasta que acabe junio.

domingo, 25 de mayo de 2014

Carta a una desconocida.

Hola, Mujer.

Aún no te conozco, o al menos, no sé si te he visto antes, si te he tenido entre mis brazos, o si nuestros labios ya se han juntado en algún momento. sé que estás ahí, en algún lugar, en algún momento de la vida que me queda por delante. y espero leas estas palabras, que no sé si sean las primeras para ti, o si ya tengas entre tus manos algunas de las muchas que he plasmado hasta hoy.

Sabes? es todo tan desconcertante...
No se como llegue a ocurrir, ni en que momento, pero desde hoy te juro que dedicaré mi corazón por completo a ti desde el segundo en que nuestras vidas finalmente se encuentren para compartir un solo camino. El futuro, la vida, son un completo y hermoso caos (se de algún modo que crees lo mismo) y sé también de buena fuente, que es a ese caos al que debo agradecer por encontrarte.

Es de locos saber que estás aquí, en este bastisimo universo, y que en algún punto llegará el momento de encontrarnos finalmente, encontrarnos de verdad y como nunca antes.

Aún no sé si alabar tus ojos, aunque sé que los amaré cada mañana al verme reflejado en ellos, o tu voz, que sé que encontraré tan hermosa como ninguna otra. pero si, estoy totalmente seguro de alabar tu ser, tu vida y nuestro encuentro.

finalmente, nuestros corazones fueron diseñados para amar.

sábado, 17 de mayo de 2014

Para Luthien.

Esta es una de esas noches en las que te termino extrañando como tantas otras veces. café negro, paginas en blanco, y todos esos bocetos que tanto te impresionaban un par de años atras.

hemos cambiado, verdad? pero aún ahora recuerdo ese primer viaje que pasé solo para estar a tu lado, y al que ahora debo todo lo que soy. ese primer viaje en el que de verdad supe el significado de estar un tiempo a tu lado (aunque sean minutos, horas, una tarde) abrazarte y encontrar tus brazos alrededor de mi cuello en el abrazo que logro recordar con el mayor detalle de toda mi historia. (como desearía haberte robado ese beso en ese momento...)

Te digo esto ahora porque el no poder acercarme a ti me hace desearte mas que nunca, y porque soy de esas personas a las que no les gusta rendirse, simplemente por eso.

martes, 6 de mayo de 2014

Para la madre de un caballo.

Quiero que sepas que te encontraré. por la única razón de que varias veces te he perdido. 
No quiero dejarte, y te seguiré buscando por una única razón: Te quiero besar.
Quiero besar tus chakanas, 
tus chakras,
tus senos, 
tus pies,
tus meses,
tus letras.
tus sueños mas sublimes,
tus deseos mas terrenales.

Hasta donde puede dar su vida un hombre para que su muerte le de algo a ganar? Aquello que buscas lo has encontrado hace mil años. La presa que como un perro fiel te persigue.

lunes, 5 de mayo de 2014

Sin titulo 30

Te escribo, por la que quizás, no será la ultima vez, porque de verdad te quiero, porque pienso en ti todos los días, porque a pesar del tiempo, de la distancia y de todo lo que ha pasado entre, y sobre los dos, porque no quiero ahogarme con tantas palabras atoradas en mi garganta, porque quiero volver a ver como quedas dormida, viajar tantas horas para verte solo para darte un abrazo y caminar... porque quiero conocerte de verdad, a ti, y a tus sueños y quiero hacer parte de ellos. Aunque no lo creas te entiendo, entiendo que no hay peor prisión que las cadenas de sueños ajenos.

como un ruego te pido que me entiendas. quiero acompañarte, no encadenarte.

martes, 29 de abril de 2014

Un Espresso Para Mí

Color y sabor fuertes; 
unas veces amargo porque nos falta; 
otras un poco dulce por exceso y 
algunas, simplemente perfecto. 
Energía de mis mañanas, de mis tardes, de mis noches, de mi vida; 
mi mejor compañía. 
Tú, la mejor representación de un café espresso. 

lunes, 28 de abril de 2014

Corrección para mi musa.

La bendición del poeta está dada por la esperanza y el poder de traspasar y construir puentes entre el abismo insoldable que se encuentra en medio del destruir y el crear, entre el odiar y el amar... 

La bendición del poeta está resumida en la lucha interior de sus ángeles y sus demonios, en hacer un resumen del cosmos capaz de convertir al espíritu en un campo de batalla donde la palabra es per se la endogenesis del fuego interior convertido en fuente de fe y duda ante la posible realización del deseo.


Le pido a usted, a quien robo algunas de estas palabras, me acompañe durante un trozo mas de mi camino, tanto como quiera caminar a mi lado. A usted, poetiza de sentir órfico, le pregunto entonces, si quiere conmigo crear la nueva armonía del universo.

Un brindis? no sé. pero lo usaré.

Planta un árbol convencido, aunque el sitio en que lo plantes no sea tuyo y mueras antes de saberlo florecido, que hará un pájaro su nid...